Gres Living

Tradición material, desde lo Contemporaneo

Una arquitectura donde el ladrillo se vuelve filtro: sombra, privacidad y ritmo urbano. Una piel que trabaja.

Cotizar un proyecto hospitality similar

Medellin - 2026 - Hotel - Arquitectura: MDE - Interiorismo: Estudio liberal, Sara Restrepo G.- Construccion: Rennovista

Manifiesto de diseño

GRES nace de un gesto simple: tomar la materialidad cotidiana de Medellín y elevarla a lenguaje contemporáneo. El ladrillo —históricamente constructivo, climático y urbano— se transforma aquí en una piel activa: protege, filtra, ventila y compone una imagen reconocible sin caer en la nostalgia.
El proyecto trabaja con contrastes controlados: peso y porosidad, sombra y reflejo, calidez y precisión. Hacia adentro, la experiencia se vuelve íntima: tonos cálidos, luz amable y un verde vibrante que aparece como memoria de montaña y naturaleza cercana.
Más que un edificio “de fachada”, GRES se diseña como secuencia: llegar, entrar, atravesar, pausar. Un lugar pensado para habitar la ciudad sin el ruido de la ciudad.

Contexto: Manila como umbral (barrio + clima + vida urbana)

Manila es un barrio bisagra: residencial y activo a la vez, cercano a la oferta urbana de El Poblado pero con un ritmo propio. GRES se inserta en ese tejido con una postura clara: no competir con el ruido, sino construir interioridad.
La arquitectura responde a dos condiciones esenciales del lugar: la luz intensa y la vegetación densa. Por eso la envolvente trabaja como un filtro —una sombra habitable— y la materialidad cálida sostiene la sensación de refugio.

Estrategia volumétrica y de fachada (la “piel porosa”)

La fachada es el dispositivo principal del proyecto: una segunda piel que reinterpreta el ladrillo como elemento contemporáneo. Inspirado en el ladrillo como símbolo de la arquitectura paisa, el edificio construye un frente que no es plano: es espesor, ritmo y aire.
La celosía permite que la luz entre tamizada, reduce la exposición directa, aporta privacidad y produce una identidad visual sólida. En contrapunto, la estructura verde enfatiza lo vertical y dialoga con la vegetación del barrio: una lectura simultánea de ciudad y naturaleza.
La arquitectura aparece así como un “filtro”: hacia afuera, un gesto urbano; hacia adentro, una sombra que pacifica.

Detalle técnico de fachada (lo que sostiene la idea)

Para que la materialidad no sea solo imagen, la fachada se resuelve como sistema. El ladrillo trabaja como filtro y textura; la estructura y subestructura garantizan modulación, alineación y estabilidad; y los encuentros resuelven el desempeño: agua, mantenimiento, dilataciones y continuidad visual.
El valor del detalle aquí está en la coherencia: el edificio no “viste” ladrillo, construye con ladrillo; y donde aparece el metal, aparece como precisión contemporánea: un marco que ordena el ritmo y refuerza la lectura de profundidad.

Secuencia interior: de lo urbano a lo íntimo (lobby, pasillos, umbrales)

El interior se diseña como un descenso de intensidad: del exterior activo a una atmósfera silenciosa. La iluminación cálida, las texturas y los tonos terrosos sostienen una idea central: hacer del tránsito una experiencia.
Los pasillos y zonas comunes no son “sobras” del edificio; son parte de su identidad. La luz no se aplica, se construye: rebota, se filtra, acompaña. Aquí la arquitectura produce calma con recursos simples: sombra, proporción, material.

Planimetría: orden, tipologías y eficiencia espacial

La planimetría organiza el proyecto con una lógica clara: eficiencia sin perder atmósfera. Las tipologías se piensan como unidades compactas donde cada metro cuenta, pero sin sacrificar la sensación de amplitud: luz natural, visuales controladas y una distribución que privilegia el uso real (descanso, trabajo ligero, cocinar, pausar).
Cada tipología refuerza una idea de hospitalidad urbana: habitar Medellín con autonomía, pero con el respaldo de un lugar diseñado para sentirse en equilibrio.

Interiorismo: paleta, materialidad y objetos fijos (FF&E / built-ins)

El interiorismo toma el mismo principio del edificio: calidez y precisión. La paleta combina tonos cálidos con el verde vibrante como acento, construyendo un ambiente que se siente doméstico sin dejar de ser contemporáneo.
Los elementos fijos —cocinas, closets, baños— se diseñan como piezas integradas que ordenan el espacio y elevan la experiencia cotidiana. El objetivo no es decorar, sino darle permanencia a lo simple: una luz bien ubicada, una textura que envejece bien, un detalle que se sostiene en el uso.

  • Arquitectura

    MDE

  • Interiorismo

    Estudio Liberal + Sara Restrepo G.

  • Construccion

    Renovista

  • Proveedores

    Clay House

    Woodstore Mde

  • Equipo

    Juan Andres Lopez Duque

    Maria Paulina Perez Lopera

    Ana Maria Tamayo

    Juan Diego Martinez

    Santiago Rodriguez

    Jorge Andres Acosta

    Isaac Ripoll

    Vanessa Vasquez v.

  • Operacion

    23 Hotel

  • Gerencia

    Edilberto Restrepo

    Carlos Jaramillo

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